Recordatorio del Advenimiento de Shirdi Sai Baba (27- 28 de setiembre)
El propósito del Avatar Cuando la Divinidad desciende como Avatar —ya sea como Rāma (séptimo avatar de Viṣṇu), Kṛṣṇa (octavo avatar de Viṣṇu), Matsya (pez, primer avatar de Viṣṇu), Varāha (jabalí, tercer avatar de Viṣṇu) o Vāmana (enano, quinto avatar de Viṣṇu)—, lo hace con un solo propósito. Ustedes advierten únicamente las consecuencias momentáneas del advenimiento.
Sin embargo, deberían tener en cuenta que la Divinidad viene como Avatar sólo para enseñar a la humanidad la verdad acerca del amor. “Oh, hombre, como te falta amor y estás lleno de egoísmo, el mundo está inmerso en tanto caos y conflicto. Sólo cuando cultives amor y espíritu de sacrificio podrás realizar la divinidad presente en el ser humano”. El hombre que no posee espíritu de tyāga (sacrificio) estará expuesto a todo tipo de enfermedades.Un hombre sin amor es un cadáver viviente. El amor y el sacrificio son los que hacen al hombre divino.
Sólo el amor es el fruto del amor. El amor es su propio testigo.No hay ni un ápice de interés personal en él. Dado que el amor existe por su propio bien, no siente temor. Los Avatares vienen al mundo para enseñar a la humanidad el camino del amor. El mundo despliega la diversidad que ha emanado del Uno. Lo Divino demuestra la unidad que subsume la diversidad. El reconocimiento de esta “Unidad en la Diversidad” sólo puede aprenderse de la Divinidad.
Sathya Sai Baba. Divino Discurso, 3 de septiembre de 1988. Volumen 21. Discurso 34. El papel del Avatar. https://www.saibabadice.org/21/25.htm
Shirdi Baba nació el 27 de septiembre de 1838, en una familia brahmín pobre, en la aldea de Patri, en el distrito de Aurangabad. Por diversas razones, los padres abandonaron al niño. Un fakir lo encontró. Como era un niño abandonado, el fakir no sentía un afecto natural por él. Después de algunos años, el niño fue entregado a Gopal Rao Dheshmukh, a quien la gente también conocía como Venkusa debido a su erudición y sabiduría. El niño creció en el hogar de Venkusa durante algún tiempo. Sin embargo, no se sintió inclinado a permanecer allí por mucho tiempo. En 1854, viajó a Shirdi. Allí, Mhalaspati lo vio entrar al templo local. Al observar que tenía la apariencia de un musulmán, Mhalaspati lo echó del templo. El muchacho volvió sobre sus pasos y se sentó bajo un árbol de nim. En ese tiempo, él tenía 16 años.
Shirdi Sai Baba manifiesta Su divinidad […] Es difícil comprender a la Divinidad. Sólo aquellos que obedecen incondicionalmente las órdenes divinas pueden experimentar plenamente a la Divinidad. Mhalsapathi acostumbraba dormir todas las noches en el cuarto de Shirdi Sai Baba. Había un pequeño tablón de madera colgado del techo, sobre el cual acostumbraba dormir Shirdi Sai Baba. Como no había suficiente espacio en el cuarto, Mhalsapathi dormía justamente debajo del tablón. Al principio Mhalsapathi tenía mucho miedo, pensando en qué le ocurriría si se rompía el viejo dhoti que se usaba para sostener el tablón, y éste caía sobre él. Debido a ese miedo no podía dormir bien durante la noche. Un día Sai Baba decidió disipar su miedo, y demostrarle Su divinidad a Mhalsapathi. Llamó a Mhalsapathi y le pidió que se levantara. Cuando Mhalsapathi se levantó, vio a Shirdi Baba acostado sobre el tablón, el cual flotaba en el aire sin el soporte del viejo dhoti. Baba le dijo: “Oh, ingenuo, ¿piensas que esos viejos dhotis están sosteniendo mi peso? No, no. Es mi poder el que sostiene mi peso”. Entonces le reveló a Mhalsapathi un secreto divino. Le dijo: “No le digas esto a nadie. Algunos creen que soy Brahmin, otros piensan que soy Patel, mientras que otros piensan que soy musulmán. En realidad, nací del matrimonio Brahmin, de Devagiriamma y Gangabhavadia, en la aldea de Pathri.” Entonces las dudas de Mhalsapathi fueron disipadas.
Sathya Sai Baba. Divino Discurso, 27 de septiembre de 1992. Volumen 25. Discurso 39. La saga de Shirdi Sai: misterio y mensaje. https://www.saibabadice.org/25/31.htmShirdi Sai Baba manifiesta Su divinidad
[…] Es difícil comprender a la Divinidad. Sólo aquellos que obedecen incondicionalmente las órdenes divinas pueden experimentar plenamente a la Divinidad. Mhalsapathi acostumbraba dormir todas las noches en el cuarto de Shirdi Sai Baba. Había un pequeño tablón de madera colgado del techo, sobre el cual acostumbraba dormir Shirdi Sai Baba. Como no había suficiente espacio en el cuarto, Mhalsapathi dormía justamente debajo del tablón. Al principio Mhalsapathi tenía mucho miedo, pensando en qué le ocurriría si se rompía el viejo dhoti que se usaba para sostener el tablón, y éste caía sobre él. Debido a ese miedo no podía dormir bien durante la noche. Un día Sai Baba decidió disipar su miedo, y demostrarle Su divinidad a Mhalsapathi. Llamó a Mhalsapathi y le pidió que se levantara. Cuando Mhalsapathi se levantó, vio a Shirdi Baba acostado sobre el tablón, el cual flotaba en el aire sin el soporte del viejo dhoti. Baba le dijo: “Oh, ingenuo, ¿piensas que esos viejos dhotis están sosteniendo mi peso? No, no. Es mi poder el que sostiene mi peso”. Entonces le reveló a Mhalsapathi un secreto divino. Le dijo: “No le digas esto a nadie. Algunos creen que soy Brahmin, otros piensan que soy Patel, mientras que otros piensan que soy musulmán. En realidad, nací del matrimonio Brahmin, de Devagiriamma y Gangabhavadia, en la aldea de Pathri.” Entonces las dudas de Mhalsapathi fueron disipadas
Sathya Sai Baba, Divino Discurso, 23 de agosto de 1996. Volumen 29. Discurso 91. Conocer el Sí mismo es verdadera libertad. https://www.saibabadice.org/29/82.htm
Baba como la encarnación de Dattātreya.
Más tarde, muchas personas comenzaron a dudar de sus poderes trascendentales. Un día, se iba a celebrar el aniversario del nacimiento de Dattātreya (en el mes de Mārgaśīrṣa, el día de Pañcamī). Varios devotos se habían congregado en Shirdi. Entre ellos se encontraba un hombre rico, un gran erudito llamado Balwant Kaijack. Mientras se acercaba a la mezquita, Baba tomó un palo y lo blandió ante los devotos, pidiéndoles que se alejaran. Incluso golpeó a algunos de ellos, gritando: “¡Saitan! ¡Saitan!”. Nadie comprendía por qué Baba se estaba comportando de este modo. “Estoy sufriendo dolores de parto. […]Todos huyeron del lugar.
Un rato después, él llamó a todos para que se acercaran. “¡Balwant Kaijack, ven!”, dijo él. Cuando Balwant se acercó, Baba entró a la mezquita. Balwant también entró y descubrió que Baba no estaba allí. Encontró un bebé de tres cabezas en el suelo. Baba había declarado que él estaba sufriendo dolores de parto y allí había un bebé. El niño de tres cabezas parecía representar a Dattātreya. Era un bebé pequeño con una cantidad de manos. Balwant reconoció al niño como Dattātreya y llamó a otros devotos para que entraran. Ellos lo hicieron y, al ver al niño, cerraron los ojos. En ese instante, Baba reapareció ante ellos. Desde ese momento, la gente comenzó a considerar a Baba como una encarnación de Dattātreya.
La lección de Baba a los musulmanes
Surgió una disputa entre la gente local sobre si Baba era musulmán o hindú. […]
Su apariencia era la de un musulmán. Por lo tanto, muchos musulmanes solían ir a él. Los hindúes también solían ir y le ofrecían incienso. Los musulmanes no aprobaban lo que estaban haciendo los hindúes. A los hindúes no les gustaba el modo en que los musulmanes veneraban a Baba. En consecuencia, surgió el rencor entre las dos comunidades.
Un día, Mhalaspati se encontraba sentado cerca de Baba prestándole un servicio. Mhalaspati era el sacerdote del templo Khandoba. Los musulmanes, que se oponían a la presencia de un sacerdote hindú cerca de Baba, llegaron con palos y golpearon a Mhalaspati. A cada golpe, Mhalaspati gritaba “¡Baba! ¡Baba!”.
Cada vez que gritaba el nombre de Baba, el golpe era recibido por Baba. Mhalaspati cayó al suelo. Baba salió.
Los musulmanes sentían gran veneración por Baba. Baba le gritó a la muchedumbre musulmana: “¡Saitan! Por un lado, me adoran y por el otro me golpean. ¿Ésta es su devoción?”. Baba estaba sangrando en todo el cuerpo. Los musulmanes vieron esto y le preguntaron a Baba quién lo había golpeado. “¿Acaso no fuiste tú? ¿Acaso no fuiste tú?”, dijo Baba, señalando a varios hombres entre la muchedumbre. Ellos dijeron: “No nos acercamos a ti en absoluto. Solo golpeamos a Mhalaspati”.
“¿Quién es Mhalaspati? Yo estoy en él”, declaró Baba. “Él se ha entregado a mí y por eso todos sus infortunios son míos”.
Baba les enseña una lección a todos.
Al oír esto, los musulmanes cayeron a los pies de Baba e imploraron su perdón. Entonces Baba convocó a los hindúes y a los musulmanes y les dijo: “Queridos hijos, todos ustedes son la progenie de una sola madre”. Así, Baba demostró la Paternidad de Dios y la Hermandad del Hombre. Él quería que se terminara con todas las diferencias de casta y credo. Lo importante para la humanidad era el corazón.
Quien solo se interesa por su mataṁ (credo) jamás descubrirá a Mādhava (Dios). Deben buscar lo Divino dentro de ustedes.
Baba señaló que todas las distinciones de casta y credo solo se relacionan con el cuerpo. Por lo tanto, deben buscar lo Supremo en su conciencia interna.
Baba, que llegó a Shirdi con Chandubai Patel en 1858, no dejó el lugar hasta su muerte en 1918. Baba vivió 80 años, alcanzó Samadhi el día de Vijayādaśamī, en 1918.
Cómo Hemant Pant escribió la vida de Baba. Él es el autor de “Sai Sat Charita”. […]en una ocasión, cuando se hallaba solo con Mhalaspati, Baba le reveló su fecha de nacimiento. Mhalaspati no era un erudito. Solo había aprendido algunos mantras para llevar a cabo la puja en el templo. Él anotó la fecha de nacimiento en un pedazo de papel, y esto llegó a las manos de Hemant Pant, que, entonces, comenzó a escribir la vida de Baba.
Sathya Sai Baba. Divino Discurso, 27 de septiembre de 1992. Volumen 25. Discurso 39. La saga de Shirdi Sai: misterio y mensaje. https://www.saibabadice.org/25/31.htm
Área Devoción Consejo Nacional
Organización Internacional Sri Sathya Sai Baba de Argentina A Tus Divinos pies.