Mensajes del día
Mensaje del día 02 de Febrero del 2026
A veces, simplemente al aprovechar una ocasión, podemos elevarnos de manera constante. Alguien se acerca a Mí buscando alivio para un dolor de estómago. Luego empieza a gustarle este lugar, su atmósfera, su omkara, sus bhajans y su prashanti (paz suprema); nos contempla y observa Mis movimientos, Mis palabras y Mis acciones. Se lleva a casa una imagen o un libro de Bhajans, y pronto olvida el dolor que lo trajo aquí y cultiva un nuevo anhelo: por prashanti, por darshan, sparshan y sambhashan (visión, toque y conversación divinos), por japam, dhyanam y sakshatkaram (recitación, meditación y realización).
Por supuesto, Yo nunca me aparto de la verdad. Como reposo en la verdad, se Me llama Sathya Sai; Shayi significa reclinarse. El nombre es muy apropiado, se los aseguro. Sólo aquellos que no siguen Mis instrucciones y se desvían del sendero que he trazado son los que no logran obtener lo que les ofrezco. Sigan Mis Instrucciones y conviértanse en soldados de Mi ejército; Yo los conduciré hacia la victoria.
— Discurso Divino, 21 de noviembre de 1962
Mensaje del día 01 de Febrero del 2026
El Veda ha declarado: “Todo lo que es percibido está destinado a perecer.” Con nuestros ojos físicos vemos todos los objetos del mundo, móviles e inmóviles. Todos ellos desaparecerán con el tiempo en el curso de la corriente del Tiempo. Ni el ojo que ve, ni el objeto que es visto, son permanentes. Todos los seres en la creación están dotados de ojos. ¿Cuál es el significado especial de los ojos que poseemos como seres humanos? ¿Cuál es el significado único de la existencia humana?
Habiendo nacido como seres humanos, sería desafortunado que nos conformáramos con la visión física. Debemos adquirir el “Jnana-netram “(el ojo de la Sabiduría). Sin él, ¿de qué sirve? ¿De qué utilidad es nuestra inteligencia o nuestras facultades mentales? ¿Qué valor tenemos si no somos capaces de reconocer la divinidad dentro de nosotros? El ser humano es la corona de la creación. Por eso las escrituras han alabado las nobles virtudes que somos capaces de manifestar.
Así, como seres humanos, debemos esforzarnos por adquirir el ojo de la sabiduría. Los ojos físicos son ineptos. No podemos ver nuestros propios ojos. Estos ojos imperfectos, ¿cómo podrían ver la mente, que es tan sutil? Los ojos que no pueden ver la mente, ¿cómo podrían ver el “Atma” (el Espíritu Interior)?
Bhagavan Sri Sathya Sai Baba
— Discurso Divino, 04 Abr 1992
Mensaje del día 31 de Enero del 2026
¡Encarnaciones del Amor! Si deseamos avanzar en el camino espiritual, debemos cultivar tres virtudes esenciales: pureza, paciencia y perseverancia. Quien desarrolla estas tres virtudes —las tres “P”— es verdaderamente bendecido.
Un ser humano sin carácter, una educación sin propósito y una sociedad sin moralidad carecen de valor. Nuestra vida, si está desprovista de paz, no es mejor que una noche sin luna. Escuchemos, valientes hijos de Bharat: el verdadero ser humano se distingue por estas tres virtudes. Si las perdemos, perdemos nuestra humanidad.
Hoy, al carecer de estas virtudes, nos acercamos más a la condición animal que a la humana. Conservamos la forma externa de un ser humano, pero no su comportamiento. Las virtudes son el principio vital de nuestra existencia; sin ellas, estamos vacíos.
Si queremos comprender el verdadero significado de la humanidad, debemos primero desarrollar los valores humanos. El cultivo de estos valores es indispensable para todos nosotros.
Bhagavan Sri Sathya Sai Baba
— Discurso Divino, 24 de junio de 1996
Mensaje del día 30 de Enero del 2026
Cuando emprendemos el *japam* (la repetición de un nombre sagrado) de manera sistemática, fijando nuestro ojo interior en la forma que encarna ese nombre, inevitablemente surgen obstáculos, pensamientos inquietantes y tentaciones. Debemos ignorarlos, dejarlos pasar y tratarlos con ligereza. Fortalezcamos nuestros hábitos, seamos fieles a nuestra disciplina, perfeccionemos nuestro autodominio interior; busquemos con mayor empeño la compañía de los buenos y de los devotos de Dios.
Algunos condenan las seis pasiones como enemigos mortales y aconsejan expulsarlas de inmediato. Nosotros, en cambio, recibimos la exhortación de mantenerlas como siervos dóciles, útiles para nuestros propósitos. Rechacemos a quienes desprecian el nombre del Señor y lo llaman un sonido vacío y sin sentido; rechacéTHOUGHT FOR THE DAY AS WRITTEN IN PRASANTHI NILAYAM - JAN 30, 2026
When japam (repetition of a holy name) is systematically started by you, fixing your inner eye on the form which illustrates the name, you will meet with many obstacles, disquieting thoughts, and enticements. They should be ignored, bypassed, and treated lightly. Strengthen your habits, stick to your discipline, improve your inner administration; mix more in the company of the good and the godly. Some people condemn the six passions as dire enemies and advise you to eject them outright. But I would advise you to keep them with you as docile servants, useful for your purposes. Dislike those who slight the name of the Lord and tell you that it is a hollow, meaningless sound; dislike them so much that you avoid them forever! Attachment can be used to fix your heart on the Lord; be fascinated by the overwhelming beauty of His form, reflected in all the loveliness of nature. Kama (desire) is not a vice, for it is given the status of one of the goals of human endeavour (Purushartha). Develop desire, but not for the material, the momentary. Desire for the deathless, the indestructible - the desire for the steady development of faith in the shastras (holy scriptures), as a means to this.
- Divine Discourse, Nov 21, 1962?
moslos con tal firmeza que los evitemos para siempre.
El apego puede convertirse en un lazo que une nuestro corazón al Señor; dejémonos cautivar por la belleza deslumbrante de Su forma, reflejada en toda la hermosura de la naturaleza. El *kama* (deseo) no es un vicio, pues se le reconoce como uno de los grandes objetivos del esfuerzo humano (*Purushartha*). Cultivemos el deseo, pero no por lo material ni lo efímero. Aspiremos a lo inmortal, a lo indestructible: al deseo de un desarrollo constante de la fe en los *shastras* (las escrituras sagradas), como medio para alcanzarlo.
Bhagavan Sri Sathya Sai Baba
— **Discurso Divino, 21 de noviembre de 1962**
Mensaje del día 29 de Enero del 2026
Cuando permanecemos ajenos al Jnana (el conocimiento supremo), vivimos en la ignorancia, inmersos en un mundo ilusorio semejante a un sueño. En ese estado de adormecimiento olvidamos nuestra verdadera naturaleza. Podemos ser presidentes, emperadores o primeros ministros, pero en el sueño no somos conscientes de nuestra posición. Los sueños que allí experimentamos los creemos reales y sentimos que constituyen nuestra auténtica condición. Así, un hombre pobre puede soñar que es emperador (o presidente). Sin embargo, en el instante en que despierta, reconoce su verdadera situación y estatus.
De la misma manera, nosotros, en el estado de sueño de ajnana (ignorancia), olvidando nuestra esencia de Satchitananda, nos identificamos con un país, una profesión o un cuerpo físico. Es esta ignorancia la que nos envuelve en el engaño. Tal como no se puede ver el arroz cuando está cubierto por la cáscara, ni el agua bajo una capa de musgo, ni el sol tras una nube, así el hombre envuelto en ignorancia no logra contemplar su verdadero ser.
Por ello los Upanishads nos exhortan a despertar del sueño de la ignorancia y a realizar nuestra auténtica naturaleza. Cuando se retira la cáscara, el arroz se revela. Siempre estuvo allí en el grano, pero la cubierta impedía verlo.
-Bhagavan Sri Sathya Sai Baba-
-Discurso Divino, 4 de abril de 1992-
Mensaje del día 28 de Enero del 2026
Un optimista y un pesimista miraron el agua en un vaso. El optimista dijo que el vaso estaba medio lleno. El pesimista dijo que el vaso estaba medio vacío. El optimista está lleno de felicidad. El pesimista ve la espina debajo de la rosa; el optimista, en cambio, ve la flor de la rosa.
El pesimismo y el optimismo dependen de nuestra *drishti* (visión o actitud). Los dos están estrechamente relacionados. La desesperanza surge de una visión defectuosa. El optimista y el pesimista caminan por el mismo sendero. El optimista levanta la mirada y ve el cielo y las estrellas, mientras que el pesimista baja la vista y ve los pozos. Ambos caminamos por el mismo camino. Pero hay una diferencia en nuestra visión y en nuestros puntos de vista.
Cambiemos nuestra visión y veamos todo como Dios. Comprendamos la diferencia entre la visión y los lentes. Con nuestra visión natural vemos los colores. Con lentes de color azul, todo aparece azul. Cuando miramos el mundo con los lentes del amor, todo el mundo nos parece lleno de amor. Todo se convierte en amor. Los lentes cubren los ojos, pero no obstruyen la visión.
Dios es plenitud de amor. Cuando llevamos los lentes del amor, vemos el color verdadero y obtenemos la visión completa.
*Baghavan Sri Sathya Sai Baba*
— **Discurso Divino, 26 de abril de 1997**
Mensaje del día 27 de Enero del 2026
Mensaje de la pizarra de Prashanti Nilayam
27 de enero de 2026
Una olla de barro no es más que barro. Los recipientes hechos de oro son básicamente oro, nada más. Hemos emergido de Dios. Por lo tanto, todos somos solo Dios. Debido a nuestra conciencia del cuerpo, nos metemos en toda clase de problemas. ¿Qué es este cuerpo? Es una bolsa de cuero perecedera, con nueve agujeros, no un reluciente diamante. De él no emana ninguna fragancia, sino mal olor a cada momento. Está hecho de carne, sangre, huesos y materia fecal. ¿Debemos cultivar el apego a este cuerpo? Cuando las personas triunfan, lo atribuyen a su capacidad; si encuentran el fracaso, lo atribuyen a la voluntad de Dios. Ustedes pueden conocer la verdad solo cuando reconocen que todo ocurre por la voluntad de Dios, y que todo lo que ocurre es bueno para ustedes. Hoy, los aspirantes espirituales y los devotos no tienen esta clase de fe. Esto se debe a su devoción de tiempo parcial. Deben convertirse en devotos de tiempo completo. Desde el amanecer hasta el anochecer, cumplan con sus tareas con la firme convicción de que todas las tareas pertenecen a Dios. Hagan su tarea con amor. Solo entonces alcanzarán la perfección.
- Bhagavan Sri Sathya Sai Baba (Divino Discurso, 30 de abril de 1997)
Mensaje del día 26 de Enero del 2026
Nuestros sabios no asignaron valor alguno al dinero, la fama, los placeres, el poder, la destreza física o intelectual, sino solo al Dharma. ¿Por qué? Para ellos, solo el Dharma es la fuerza vital del mundo. Las escrituras prescriben cuatro metas de la vida humana (Purusharthas): Dharma, Artha (riqueza), Kama (deseo) y Moksha (liberación). La primera meta es el Dharma; Artha y Kama vienen después del Dharma. Es decir, a menos que Artha y Kama se experimenten conforme al Dharma, causan dolor. Ganen riqueza siguiendo el Dharma y alberguen únicamente deseos dhármicos; solo así podrán alcanzar Moksha. Esta es la lección de los cuatro Purusharthas. Desgraciadamente, los indios han renunciado a los fundamentos del Dharma, que son como los pies que sostienen la estructura de la vida humana, y han cortado la cabeza de Moksha. ¡Viven con el cuerpo sin cabeza y sin pies de Artha y Kama! Así, la India ha perdido su esplendor de rectitud. Deben comprometerse a restaurar el Dharma, fomentar la educación que lo promueve y revivir la gloria de la India. Bhagavan Sri Sathya Sai Baba. (Lluvias de verano, 2 de junio de 1991)
Mensaje del día 25 de Enero del 2026
La ignorancia es la principal causa de la ilusión del hombre; también es la causa de su ego. Cuando tiene ambos, tanto ignorancia como ego, desarrolla apego, y a este le sigue el odio. En conjunto, estos atan y aprisionan al hombre. Para liberarse de este cautiverio, el hombre debe esforzarse por deshacerse del ego, el apego, el odio, la ilusión y la ignorancia. La causa del nacimiento del hombre son sus acciones, y las acciones son el resultado de su apego. El ego es responsable del apego. Por lo tanto, ¡el ego crea todo esto! De hecho, no debería haber cabida para el ego en absoluto. Cuando indagamos, descubrimos que no hay base para el ego del hombre. Por ejemplo, vean el mapa del mundo. En él, Bharat parece pequeño. En este país, Bharat, el estado de Tamil Nadu es más pequeño. En Tamil Nadu, el distrito de Dindigul es aún más pequeño. En este distrito, Kodaikanal es un lugar muy pequeño. En Kodaikanal, nuestra casa es un pequeño puntito. En nuestra casa, nosotros somos más pequeños aún. Entonces, en este vasto universo, ¿qué somos nosotros? ¿Dónde hay lugar para su ego? Si tienen esta visión amplia, comprenderán que ¡no hay lugar para el ego! Bhagavan Sri Sathya Sai Baba. (Discurso Divino del 8 de abril de 1993).
Mensaje del día 24 de Enero del 2026
Dios está presente en todos en la forma de Vaishvanara (el Fuego Divino). Por lo tanto, cuando ayudan a los demás, se están ayudando a sí mismos. Del mismo modo, herir a los demás equivale a herirse a sí mismos. “A quienquiera que saluden, esto llega a Dios” (“Sarva jiva namaskaram Keshavam prati gacchati”) y “A quienquiera que denigren, esto llega a Dios” (“Sarva jiva tiraskaram Keshavam prati gacchati”). No tiene sentido emprender peregrinaciones o cantar el nombre Divino sin comprender la unicidad de la Divinidad. Pueden llamar a Dios con cualquier nombre y adorarlo en cualquier forma, pero Dios es uno. Nunca olviden este principio de unidad. Pero, desafortunadamente, el hombre fragmenta la unidad en diversidad. Traten de visualizar la unidad en la diversidad. Este es el verdadero servicio que el hombre debe emprender. “Instalen a Dios en su corazón y utilicen sus manos en el servicio a la sociedad” (“Man mein ram hath mein kam”). Entonces, cualquier trabajo que realicen se transformará en adoración. Bhagavan Sri Sathya Sai Baba. (Discurso Divino del 24 de febrero de 2002).
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