Mensajes del día
Mensaje del día 02 de Enero del 2021
Cada segundo es el nacimiento de un nuevo año. La suma de los segundos forma minutos, los minutos horas, las horas días, los días meses, y los meses sumados conforman los años. Entonces, no hay ninguna santidad en particular relacionada con el comienzo o el final de un año. Hay gente que atribuye un significado especial a este día y especulan con que ocurra algún evento extraordinario o maravilloso. Ni la hora ni el día son causa de su felicidad o miseria. Sus propias acciones (Karma) del pasado son la causa tanto de la felicidad como de la miseria. Como es la semilla, es la planta y el fruto; no pueden ser diferentes. No malgasten su energía mental con especulaciones sobre lo que podría suceder. ¡Encarnaciones del Amor! Cuando las acciones que llevan a cabo son correctas y puras, solo obtendrán buenos resultados. Dios es el amo del tiempo. Él trasciende el tiempo. ¡Dios debe ser su prioridad! En el Año Nuevo cultiven amor puro, constante y desinteresado. Bhagavan Sri Sathya Sai Baba. (Divino Discurso del 1 de enero de 2000)
Mensaje del día 01 de Enero del 2021
Deben sembrar la semilla del amor en todos los corazones vacíos. Riéguenla con amor. Permitan que el amor fluya inundando y llegando a todo. El hombre moderno dirige su amor hacia los objetos mundanos y queda atrapado por diversas complicaciones. El amor vive dando y perdonando. El ego vive tomando y olvidando. Cultiven el amor desinteresado. Amen a todos. Que los demás piensen lo que quieran. No hay necesidad de temer a nadie. Hagan que su amor sea puro. Entonces, todo el mundo se volverá puro. Oren por el bienestar de todos y lleven una vida ejemplar. La vida no se les ha dado para anhelar objetos mundanos. Implanten un ideal para el mundo entero. ¿Cuál es el ideal que deben implantar? Deben ayudar lo más que puedan. La mejor manera de amar a Dios es amar a todos y servir a todos. Adoptando el servicio y el amor como sus ideales, comiencen una nueva vida desde ahora. Esta es Mi bendición para ustedes. Bhagavan Sri Sathya Sai Baba. (Divino Discurso del 1 de enero de 2000)
Mensaje del día 31 de Diciembre del 2020
La paz es esencial para el hombre, en los tres niveles: cuerpo, mente y espíritu. Por esta razón entonamos shanti tres veces. Solo desarrollando el amor a Dios pueden lograr paz en estos tres niveles. Quien carezca de amor a Dios, nunca tendrá paz. Todos los placeres mundanos son fugaces y momentáneos. Sankaracharya se hizo eco del mismo sentimiento: Ma kuru dhana jana yauvana garvam, Harathi nimeshath kalah sarvam: “No te enorgullezcas de tu riqueza, de tu progenie ni de tu juventud. La marea del tiempo puede destruirlas en un momento”. ¿Qué es la felicidad? ¿Estar sentado en un cuarto con aire acondicionado? ¿Ingerir alimentos deliciosos? Esto confiere felicidad solo en los niveles físico y mental, no a nivel del Atma. La verdadera felicidad es la que se relaciona con el Atma. No deben temer a las dificultades; son nubes pasajeras. No vacilen. Sigan al corazón, que es firme y estable. (Divino Discurso, 25 de diciembre de 1998)
Mensaje del día 30 de Diciembre del 2020
Prahlada nunca abandonó el Nombre del Señor, incluso en tiempo de adversidades. Ya que se había entregado completamente al Señor Narayana, estaba protegido. Cuando fue arrojado al mar, las olas asumieron la forma del Señor Narayana. Cuando fue empujado desde la cima de una montaña, el Señor Narayana lo sostuvo en sus brazos, y cuando fue picado por serpientes venenosas, el veneno se hizo néctar. Nunca se sientan deprimidos cuando estén cargados de dificultades. Dios nunca les impondrá pruebas que no puedan superar. Las pruebas son el sabor de Dios. Nunca teman ninguna prueba. Cuando purifiquen su corazón y se entreguen completamente a Dios, Él se manifestará instantáneamente. No se demora ni un momento. Esto también fue comprobado en el caso del santo Ramdas. El Vedanta dice Brahmavid Brahmaiva Bhavati: quien conoce a Brahman (la Divinidad) se convierte en Brahman. “¡Así como piensas, eso te vuelves!”. Si piensan incesantemente en Dios, ustedes asumirán su forma. (Divino Discurso, 25 de diciembre de 1998)
Mensaje del día 29 de Diciembre del 2020
Encarnaciones del amor: todos nacen en este mundo por voluntad de Dios. Habiendo nacido como seres humanos, tenemos que percatarnos de la Divinidad en nuestro interior. Cada ser humano es un mensajero de Dios. El principal deber de cada individuo, como mensajero de Dios, es practicar y propagar los principios de la verdad, el amor y la paz, experimentar la bienaventuranza y compartirla con los demás. Quien propaga lo mundano, pasajero y efímero no puede llamarse mensajero de Dios. No debemos desperdiciar la vida solo en comer, beber y dormir. De hecho, una vida así es una mancha en la naturaleza humana misma. Tenemos que superar dificultades para tener éxito en la vida. Cada actividad debe reflejar el mensaje divino. Ven a muchas personas que sufren. ¿De qué modo los están ayudando? Den felicidad a aquellos que sufren. Consideren como trabajo de Dios toda actividad que realicen. (Divino Discurso, 25 de diciembre de 1998)
Mensaje del día 28 de Diciembre del 2020
Sostengan el rosario sobre el dedo medio, manteniendo juntos los tres dedos Gunas. Esto significa que están trascendiendo el mundo de atributos y cualidades, de nombre y forma, y de multiplicidad, la cual es consecuencia de toda esta transformación, y están avanzando hacia el conocimiento de la Unidad. El dedo Jeevi (el índice) ahora pasa lentamente cada cuenta hacia el pulgar (Brahman), tocando la punta del dedo Brahman. Cuando la cuenta pasa al otro lado, la fusión es enfatizada con cada cuenta y cada respiración, porque, mientras los dedos aprenden y enseñan la lección, también la lengua repite el mantra o el Nombre, con el pranava (el sonido primordial del OM). El japamala (rosario) es muy útil para los principiantes en el sadhana, pero, a medida que progresan, el japa (cántico) debe llegar a ser el aliento mismo de su vida, y así, la rotación de cuentas se convierte en un ejercicio superfluo e incómodo, en el cual ya no tienen interés. Siempre, en todo momento, en todo lugar, se medita sobre Hari (el Señor) Ese es el estado al cual debe conducirlos el japamala. (Divino Discurso, 10 de mayo de 1969)
Mensaje del día 27 de Diciembre del 2020
Trasciendan anekatwa bhava (el sentimiento de multiplicidad) y cultiven ekatwa bhava (el sentimiento de unidad); eso terminará con los conflictos, la pena, el dolor y el orgullo. Vean a todos como expresiones del mismo Dios, como apariciones sobre la misma pantalla, como focos encendidos por la misma corriente, aunque sean de diferentes colores y potencia. Sientan que ustedes y ellos pueden hablar, caminar, pensar y actuar gracias al Dios interior. Son ilusorias las diferencias que ven cuando posan la mirada; ustedes no han desarrollado aún la visión que los hace percibir la unidad, que es la verdad de toda la aparente diversidad, eso es todo. El error está en ustedes, no en el mundo. El mundo es Uno, pero cada uno interpreta que significa aquello que más le gusta. El mundo es Uno, pero cada uno lo ve desde su propio ángulo; por eso parece que tuviera múltiples rostros. (Divino Discurso, 10 de mayo de 1969)
Mensaje del día 26 de Diciembre del 2020
Cuando nació Cristo, tres reyes fueron a ver al bebé. Uno de ellos declaró que el niño sería un amante de Dios. El segundo dijo que sería el amado de Dios. El tercero declaró que el niño era Dios. Un amante de Dios es un mensajero de Dios. Aquel a quien Dios ama es un “Hijo de Dios”. Cuando uno experimenta ambas situaciones, llega a ser uno con Dios: “el Padre y el Hijo son uno”. Por lo tanto, al principio deben prepararse para ser mensajeros de Dios. Esto significa que deben vivir a la altura del mensaje de Dios. El mensaje llama a servir a todos. La compasión, la moralidad y la integridad son elementos esenciales en el mensaje. Al propagar este mensaje se debe promover la fe en Dios. El amor debe ser el lema. La ausencia de amor hace surgir el odio. Hoy no hay unidad entre la gente. Sin unidad, ¿cómo habrá bienaventuranza? Sin bienaventuranza, ¿cómo puede nadie experimentar a Dios? (Divino Discurso, 25 de diciembre de 1995)
Mensaje del día 25 de Diciembre del 2020
Jesús vino para enseñar a la humanidad la grandeza del amor divino. Él tomó la decisión de cumplir tres tareas: una, ser llenado del amor divino, y compartirlo con los demás; este fue el principal propósito de su vida. Dos: no sucumbiría a la alabanza ni a la censura en el cumplimiento de su misión. Tres: inspirar en los demás la convicción de que la Divinidad interior es omnipresente. Jesús consideraba que difundir el evangelio del amor era su tarea principal. Encontró muchos obstáculos para llevar adelante su misión, pero a todos los consideraba desafíos a superar. Estaba decidido a tratar con ecuanimidad tanto al placer como al dolor, la enfermedad y el fracaso. No podía soportar el ver a alguien sufriendo. Todo ser humano es potencialmente un mensajero de Dios. La humanidad demanda que cada uno manifieste la Divinidad en su interior. Todos deben ser verdaderos mensajeros de Dios, y esforzarse por promover la paz y la seguridad del mundo. No hay otro camino a seguir. El mensaje de Dios es sagrado y totalmente libre de interés personal. (Divino Discurso, 25 de diciembre de 1995)
Mensaje del día 24 de Diciembre del 2020
Un día, el joven Jesús fue a una colina solitaria. Jesús estaba sentado meditando en Dios todo el tiempo. Después de un tiempo, él regresó. En su camino de regreso, en la costa del mar de Galilea, se encontró con un grupo de hombres preocupados. Cuando Jesús les preguntó, ellos le dijeron que eran pescadores y que no habían podido atrapar ningún pez en sus redes por bastante tiempo. Jesús dijo: “Síganme, ¿hay aguas que no tengan peces?” Los condujo hasta el medio del mar y les pidió que tiraran sus redes en un lugar determinado. Para su total asombro y gran alegría, los pescadores encontraron que sus redes estaban llenas de peces. Este evento generó una gran fe en las mentes de los pescadores. La fe es indispensable para la humanidad. Donde hay fe, hay amor. Donde hay amor, hay verdad. Donde hay verdad, hay paz. Donde hay paz, hay bienaventuranza. Donde hay bienaventuranza, está Dios. Bhagavan Sri Sathya Sai Baba. (Discurso Divino del 25 de diciembre de 2002)
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