Mensajes del día
Mensaje del día 26 de Septiembre del 2026
La causa fundamental de todas las ansiedades y calamidades del ser humano es la envidia. En el Gita encontramos que Krishna le advierte a Arjuna una y otra vez: «Arjuna, debes mantenerte libre de envidia. No dejes que ella te infecte». La envidia es invariablemente acompañada por el odio. Ambos son villanos gemelos. Son pestes venenosas, atacan las raíces mismas de la personalidad. Un árbol puede estar resplandeciente de flores y frutos, pero cuando los gusanos comienzan a devorar las raíces, ¡imagínense lo que le ocurre a ese esplendor! Incluso mientras miramos con admiración su belleza, las flores se marchitan, los frutos caen, las hojas se vuelven amarillas y son esparcidas por el viento. Por último, el árbol mismo se seca, muere y cae. Del mismo modo, cuando la envidia y el odio infectan el corazón y comienzan a corroerlo, por muy inteligente y culto que sea el hombre, este cae. Se convierte en un enemigo de la sociedad y se vuelve blanco de las burlas porque ya no es humano. Al final, hasta sus amigos de confianza lo abandonan y se convierten en sus enemigos. Pierde el respeto de su grupo y ya no inspira ni siquiera las cortesías más elementales por parte de los demás. Pasa sus días sumido en una perpetua miseria. Ningún enemigo puede ser tan insidioso como la envidia. Bhagavan Sri Sathya Sai Baba. (Vidya Vahini; cap. 17).
Mensaje del día 25 de Septiembre del 2026
Cuando desarrollan amor por Dios, la mente puede ser controlada con gran facilidad. Por el contrario, si la mente no es dirigida hacia Dios, jamás podrá ser controlada. Cualquier cosa que hagan, considérenla como una obra de Dios. Todo sucede según Su Voluntad. No piensen que su propia voluntad por sí sola puede hacer que las cosas sucedan. Si ese fuera el caso, ¿por qué no son capaces de ejercer ningún control sobre ciertos acontecimientos que tienen lugar en sus vidas? Comprendan que todo se mueve según la Voluntad Divina. Si les sucede algo bueno, considérenlo como la voluntad de Dios. Si les ocurre algo malo, acéptenlo también como la voluntad de Dios. Sin duda, existe un propósito detrás de todo lo que Él hace, el cual ustedes no pueden comprender. Todo lo que Él hace es para su propio bien. Por lo tanto, dejen todo librado a Su voluntad. “Se debe mantener la ecuanimidad ante la felicidad y el pesar, la ganancia y la pérdida, la victoria y la derrota“ (Sukha-duhkhe same kritva labhalabhau jayajayau). Pase lo que pase, considérenlo un acto de amor divino y denle la bienvenida de todo corazón. Bhagavan Sri Sathya Sai Baba. (Discurso divino del 22 de julio de 2008).
Mensaje del día 24 de Septiembre del 2026
El ego del ser humano lo enfrenta a todo lo demás; siléncienlo, y todo se convertirá en familiar. El ego es el primer brote que surge de la semilla de la ignorancia, el cual no es una adquisición positiva, sino solo la ausencia de conocimiento. Cuando brilla el conocimiento, tanto la naturaleza interna como la externa se perciben como divinas. No existe nada que no lo sea. Cuando se experimenta esto, el amor inunda el corazón y fluye hacia todos. No hay independencia; solo existe la interdependencia, ya que todas las olas dependen por igual del mar que las sustenta. Ustedes utilizan la expresión "yo mismo"; ¿quién es este "yo" que es dueño de ustedes y al que ustedes poseen como ustedes mismos? Es la Divinidad que existe en ustedes y en todo. «Svechchha» es la palabra en sánscrito para designar «el deseo propio», el ichchha (deseo) de sva (uno mismo). Puesto que el ser de uno y el ser de todo lo demás son lo mismo, Svechchha debería ser el factor común de todos los deseos, es decir, el amor. Escuchen la voz de Dios, que advierte, dirige, impulsa y previene; entonces no podrán estar equivocados. Bhagavan Sri Sathya Sai Baba. (Discurso Divino del 26 de septiembre de 1972).
Mensaje del día 23 de Septiembre del 2026
Las escrituras declaran que lo Divino desciende a la tierra en forma humana para aliviar los sufrimientos de aquellos que padecen enfermedades físicas o mentales. Hoy en día, el hombre busca tener una visión del Ser Trascendental suprahumano. Esto es una auténtica locura, ya que, mientras tengan el sentimiento de que son seres humanos, podrán aspirar a ver a Dios solo en forma humana y no tendrán derecho a ver Su forma trascendental. Cuando trasciendan el sentimiento de su condición humana, adquirirán el privilegio de vislumbrar la Divinidad Trascendental. Esa es la razón por la que Rama y Krishna vinieron como Avatares en forma humana. Afirmar que, al cerrar los ojos y meditar, ven una luz resplandeciente no es más que una ilusión. Hay innumerables cosas que no son visibles a simple vista y que están más allá de su comprensión. ¿Cómo esperan verlas o conocerlas? Ustedes solo conocen la forma humana. Por lo tanto, para comenzar, intenten comprender la condición humana. Deben comprender el Principio Vital que anima al ser humano. Partiendo del Principio Vital (Jiva Tatva), deben procurar indagar acerca de la naturaleza de la Divino (Para Tatva). Bhagavan Sri Sathya Sai Baba. (Discurso Divino del 26 de junio de 1994).
Mensaje del día 22 de Septiembre del 2026
Las personas se angustian cuando alguien de su familia enferma. Si tal es el afecto que sienten hacia familiares con los que solo se relacionan durante breves períodos, ¿cuánto más amor deberían sentir hacia el Señor que es eterno? Deben considerar al amor a Dios como el mayor tesoro que pueden poseer. Cuando aman a Dios, sienten amor hacia todos, porque lo Divino reside en todos. Por lo tanto, tengan esto presente: Amen a todos; sirvan a todos. La mejor forma de servir a Dios es amar y servir a todos. Su devoción se diluirá si establecen diferencias entre las personas. La devoción a Rama o a Krishna carece de sentido si no ponen en práctica sus enseñanzas. La adoración al Señor debe ir acompañada de una vida piadosa; solo entonces es posible experimentar la bienaventuranza. Hoy en día, la gente lee de forma rutinaria textos sagrados tales como el Gita o la Biblia. Esto no sirve de nada a menos que lleven una vida pura y sagrada. Deben llenar sus corazones con el amor a Dios y compartir ese amor con los demás. Bhagavan Sri Sathya Sai Baba. (Discurso Divino del 21 de agosto de 1994)
Mensaje del día 21 de Septiembre del 2026
Mediante la contemplación en la forma del Señor constante y la repetición de su nombre frecuentemente, el corazón se llena del amor de Dios. Cuando existe este amor, el devoto se satura de un éxtasis inenarrable. Fue por medio de tal gozo que Kulasekhara Alwar, el santo de la realeza, exclamó: "¡Oh, Señor! La gente habla de 'moksha' (la liberación) como medio para redimir la vida y liberarse del nacimiento y la muerte. Yo no pido tal redención. Estaré contento de amarte y servirte en innumerables vidas. Permíteme amarte y servirte. Esa es la única bendición que busco de Ti y no moksha."
El universo está impregnado de amor. Es la encarnación de Vishnu. No existe nada en el cosmos, ningún lugar donde Él no esté presente. Percibir el Universo como una manifestación de Dios y experimentarlo como tal es verdadera devoción. El sabio Narada era el exponente supremo de esta doctrina. Él cumplía: Tyago bhavati, tripto bhavati, atmaramo bhavati. El amante de Dios renuncia a todo, está extremadamente contento, está inmerso en la beatitud del ser. Otórgame tal amor, ¡oh Señor! Bhagavan Sri Sathya Sai Baba. (Discurso Divino, 19 de enero de 1986).
Mensaje del día 20 de Septiembre del 2026
¡Encarnaciones del amor! Los sentidos son como los principios de vida para cada persona. Una vez que dominen sus sentidos, su vida será pacífica. No solo deben evitar la conversación maliciosa, sino que además deben hablar menos. Al hablar deben ser dulces y breves. Los sabios tales como Valmiki, Vyasa, y grandes devotos como Potana compusieron textos sagrados y santificaron sus vidas. Imiten sus ideales y lleven una vida ejemplar. Lean textos sagrados compuestos por esas almas nobles. Hoy, la gente lee libros que contaminan la mente. Esa es una muy mala práctica. Sea leyendo, escribiendo, viendo o hablando, hagan que todo sea bueno. No cometan ningún error a sabiendas. Pueden experimentar la Divinidad en la humanidad, practicando un uso adecuado de los sentidos. Solo haciéndolo de forma sagrada pueden visualizar las manifestaciones de la Divinidad y volverse divinos. Bhagavan Sri Sathya Sai Baba. (Divino Discurso, 5 de julio de 2001).
Mensaje del día 19 de Septiembre del 2026
El corazón del devoto fluye con el amor del Señor por medio de la constante recordación y recitación de Su nombre. De esta corriente de amor emerge la devoción. Quien se alimenta del néctar de bhakti no tiene deseos de nada más. Permanecer inafectado por el gozo o la pena, la ganancia o la pérdida, el elogio o el reproche, y mantenerse en una fe inalterable e inquebrantable es lo que distingue la verdadera devoción. El afecto, el apego y el deseo son cualidades naturales en el hombre. Cuando estas cualidades son dirigidas hacia Dios y se permanece concentrado en las buenas acciones, esas cualidades se vuelven puras y sagradas. Entonces la persona se transforma no solo en una gran alma, sino que puede volverse divina. El devoto siempre está consciente de que el universo es una manifestación de la Divinidad y está permeado por ella. Su vida se basa en reconocer la inmanencia de Dios en todo. Este estado mental se denomina 'prema advaitam' (unidad en el amor). A través de este amor, el devoto experimenta su unidad con la Divinidad. Al disfrutar de la felicidad de dicha experiencia, ni siquiera desea moksha. El amor incesante del Señor es todo para él. Tal devoción se conoce como 'ananya-bhakti'. Bhagavan Sri Sathya Sai Baba. Divino Discurso, 19 de enero de 1986.
Mensaje del día 18 de Septiembre del 2026
Bhakti (la devoción) denota un sentimiento de amistad emparejado con el asombro. Para quien es una criatura de los gunas (satva, rajas, tamas), el comprender aquello que los trasciende requiere de una actitud de humildad y reverencia.
“Bhaja Sevayam” (Adoren a la Divinidad a través de 'seva'). Bhakti hace un llamamiento a utilizar la mente, el habla, el cuerpo y los tres gunas, para adorar al Señor. La devoción y el amor son inseparables e interdependientes. Bhakti es el medio para la salvación. El amor es la expresión de bhakti. Narada declaró que adorar al Señor con amor ilimitado es bhakti. Vyasa sostuvo que llevar a cabo la alabanza con amor y adoración es bhakti. El rishi Garga dijo que servir al Señor con la pureza de la mente, la palabra y el cuerpo es bhakti. Yajnavalkya sostuvo que el verdadero bhakti consiste en controlar la mente, volverla hacia el interior, y disfrutar de la beatitud de la comunión con la Divinidad. Otra visión de bhakti es la concentración de la mente en Dios y experimentar la unidad con la Divinidad. A pesar de que muchos sabios han expresado diferentes visiones de la naturaleza de bhakti, la característica básica de la devoción es el amor. Bhagavan Sri Sathya Sai Baba. (Divino Discurso, 8 de octubre de 1986).
Mensaje del día 17 de Septiembre del 2026
¿Cuál es el propósito de la vida humana? ¿Cuál es el deber del hombre? Para descubrir esta verdad Dios ha dotado al hombre con un cuerpo que pueda ayudar a los demás. 'Paropakarartham idam shareeram'. Vivimos en una sociedad de la que dependemos para nuestras necesidades. Al olvidar sus deberes con la sociedad, las personas llevan vidas egoístas e individualistas. El servicio a la sociedad es el karma (deber) primordial. Preocuparse por el bienestar de todos es 'bhakti' (devoción). 'Que todos sean felices'. La conciencia de este sentimiento es 'jnana' (conocimiento verdadero). Si no se reconoce el deber de servir a la sociedad, y sin la preocupación por su bienestar, no es posible que alguien tenga este deseo universal por la felicidad de todos, que es la devoción. Estas tres cualidades, están íntimamente relacionadas, al igual que una flor, el fruto pequeño y la fruta madura. El fruto de la devoción confiere la sabiduría que deshace las diferencias. La devoción es un fragmento de la Divinidad. Sin devoción, no se puede experimentar la conciencia de Dios. Igualmente, la devoción sin conciencia de la divinidad solo alimenta al 'ahamkara' (el egoísmo). Bhagavan Sri Sathya Sai Baba. (Divino Discurso, 21 de Agosto de 1994).
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