Mensajes del día
Mensaje del día 29 de Enero del 2026
Cuando permanecemos ajenos al Jnana (el conocimiento supremo), vivimos en la ignorancia, inmersos en un mundo ilusorio semejante a un sueño. En ese estado de adormecimiento olvidamos nuestra verdadera naturaleza. Podemos ser presidentes, emperadores o primeros ministros, pero en el sueño no somos conscientes de nuestra posición. Los sueños que allí experimentamos los creemos reales y sentimos que constituyen nuestra auténtica condición. Así, un hombre pobre puede soñar que es emperador (o presidente). Sin embargo, en el instante en que despierta, reconoce su verdadera situación y estatus.
De la misma manera, nosotros, en el estado de sueño de ajnana (ignorancia), olvidando nuestra esencia de Satchitananda, nos identificamos con un país, una profesión o un cuerpo físico. Es esta ignorancia la que nos envuelve en el engaño. Tal como no se puede ver el arroz cuando está cubierto por la cáscara, ni el agua bajo una capa de musgo, ni el sol tras una nube, así el hombre envuelto en ignorancia no logra contemplar su verdadero ser.
Por ello los Upanishads nos exhortan a despertar del sueño de la ignorancia y a realizar nuestra auténtica naturaleza. Cuando se retira la cáscara, el arroz se revela. Siempre estuvo allí en el grano, pero la cubierta impedía verlo.
-Bhagavan Sri Sathya Sai Baba-
-Discurso Divino, 4 de abril de 1992-
Mensaje del día 28 de Enero del 2026
Un optimista y un pesimista miraron el agua en un vaso. El optimista dijo que el vaso estaba medio lleno. El pesimista dijo que el vaso estaba medio vacío. El optimista está lleno de felicidad. El pesimista ve la espina debajo de la rosa; el optimista, en cambio, ve la flor de la rosa.
El pesimismo y el optimismo dependen de nuestra *drishti* (visión o actitud). Los dos están estrechamente relacionados. La desesperanza surge de una visión defectuosa. El optimista y el pesimista caminan por el mismo sendero. El optimista levanta la mirada y ve el cielo y las estrellas, mientras que el pesimista baja la vista y ve los pozos. Ambos caminamos por el mismo camino. Pero hay una diferencia en nuestra visión y en nuestros puntos de vista.
Cambiemos nuestra visión y veamos todo como Dios. Comprendamos la diferencia entre la visión y los lentes. Con nuestra visión natural vemos los colores. Con lentes de color azul, todo aparece azul. Cuando miramos el mundo con los lentes del amor, todo el mundo nos parece lleno de amor. Todo se convierte en amor. Los lentes cubren los ojos, pero no obstruyen la visión.
Dios es plenitud de amor. Cuando llevamos los lentes del amor, vemos el color verdadero y obtenemos la visión completa.
*Baghavan Sri Sathya Sai Baba*
— **Discurso Divino, 26 de abril de 1997**
Mensaje del día 27 de Enero del 2026
Mensaje de la pizarra de Prashanti Nilayam
27 de enero de 2026
Una olla de barro no es más que barro. Los recipientes hechos de oro son básicamente oro, nada más. Hemos emergido de Dios. Por lo tanto, todos somos solo Dios. Debido a nuestra conciencia del cuerpo, nos metemos en toda clase de problemas. ¿Qué es este cuerpo? Es una bolsa de cuero perecedera, con nueve agujeros, no un reluciente diamante. De él no emana ninguna fragancia, sino mal olor a cada momento. Está hecho de carne, sangre, huesos y materia fecal. ¿Debemos cultivar el apego a este cuerpo? Cuando las personas triunfan, lo atribuyen a su capacidad; si encuentran el fracaso, lo atribuyen a la voluntad de Dios. Ustedes pueden conocer la verdad solo cuando reconocen que todo ocurre por la voluntad de Dios, y que todo lo que ocurre es bueno para ustedes. Hoy, los aspirantes espirituales y los devotos no tienen esta clase de fe. Esto se debe a su devoción de tiempo parcial. Deben convertirse en devotos de tiempo completo. Desde el amanecer hasta el anochecer, cumplan con sus tareas con la firme convicción de que todas las tareas pertenecen a Dios. Hagan su tarea con amor. Solo entonces alcanzarán la perfección.
- Bhagavan Sri Sathya Sai Baba (Divino Discurso, 30 de abril de 1997)
Mensaje del día 26 de Enero del 2026
Nuestros sabios no asignaron valor alguno al dinero, la fama, los placeres, el poder, la destreza física o intelectual, sino solo al Dharma. ¿Por qué? Para ellos, solo el Dharma es la fuerza vital del mundo. Las escrituras prescriben cuatro metas de la vida humana (Purusharthas): Dharma, Artha (riqueza), Kama (deseo) y Moksha (liberación). La primera meta es el Dharma; Artha y Kama vienen después del Dharma. Es decir, a menos que Artha y Kama se experimenten conforme al Dharma, causan dolor. Ganen riqueza siguiendo el Dharma y alberguen únicamente deseos dhármicos; solo así podrán alcanzar Moksha. Esta es la lección de los cuatro Purusharthas. Desgraciadamente, los indios han renunciado a los fundamentos del Dharma, que son como los pies que sostienen la estructura de la vida humana, y han cortado la cabeza de Moksha. ¡Viven con el cuerpo sin cabeza y sin pies de Artha y Kama! Así, la India ha perdido su esplendor de rectitud. Deben comprometerse a restaurar el Dharma, fomentar la educación que lo promueve y revivir la gloria de la India. Bhagavan Sri Sathya Sai Baba. (Lluvias de verano, 2 de junio de 1991)
Mensaje del día 25 de Enero del 2026
La ignorancia es la principal causa de la ilusión del hombre; también es la causa de su ego. Cuando tiene ambos, tanto ignorancia como ego, desarrolla apego, y a este le sigue el odio. En conjunto, estos atan y aprisionan al hombre. Para liberarse de este cautiverio, el hombre debe esforzarse por deshacerse del ego, el apego, el odio, la ilusión y la ignorancia. La causa del nacimiento del hombre son sus acciones, y las acciones son el resultado de su apego. El ego es responsable del apego. Por lo tanto, ¡el ego crea todo esto! De hecho, no debería haber cabida para el ego en absoluto. Cuando indagamos, descubrimos que no hay base para el ego del hombre. Por ejemplo, vean el mapa del mundo. En él, Bharat parece pequeño. En este país, Bharat, el estado de Tamil Nadu es más pequeño. En Tamil Nadu, el distrito de Dindigul es aún más pequeño. En este distrito, Kodaikanal es un lugar muy pequeño. En Kodaikanal, nuestra casa es un pequeño puntito. En nuestra casa, nosotros somos más pequeños aún. Entonces, en este vasto universo, ¿qué somos nosotros? ¿Dónde hay lugar para su ego? Si tienen esta visión amplia, comprenderán que ¡no hay lugar para el ego! Bhagavan Sri Sathya Sai Baba. (Discurso Divino del 8 de abril de 1993).
Mensaje del día 24 de Enero del 2026
Dios está presente en todos en la forma de Vaishvanara (el Fuego Divino). Por lo tanto, cuando ayudan a los demás, se están ayudando a sí mismos. Del mismo modo, herir a los demás equivale a herirse a sí mismos. “A quienquiera que saluden, esto llega a Dios” (“Sarva jiva namaskaram Keshavam prati gacchati”) y “A quienquiera que denigren, esto llega a Dios” (“Sarva jiva tiraskaram Keshavam prati gacchati”). No tiene sentido emprender peregrinaciones o cantar el nombre Divino sin comprender la unicidad de la Divinidad. Pueden llamar a Dios con cualquier nombre y adorarlo en cualquier forma, pero Dios es uno. Nunca olviden este principio de unidad. Pero, desafortunadamente, el hombre fragmenta la unidad en diversidad. Traten de visualizar la unidad en la diversidad. Este es el verdadero servicio que el hombre debe emprender. “Instalen a Dios en su corazón y utilicen sus manos en el servicio a la sociedad” (“Man mein ram hath mein kam”). Entonces, cualquier trabajo que realicen se transformará en adoración. Bhagavan Sri Sathya Sai Baba. (Discurso Divino del 24 de febrero de 2002).
Mensaje del día 23 de Enero del 2026
Una vez, un viejo amigo de un rey fue a visitarlo. El rey se alegró de ver a su viejo amigo y conversó con él afectuosamente. Este hombre era muy anciano y llevaba un palo para apoyarse. El rey le preguntó a su amigo cómo estaba llevando su vida. Su amigo respondió que en la vejez uno necesita algo de apoyo, y que el palo cumplía esta función para él. El anciano le preguntó al rey si estaba sirviendo bien a su pueblo, a lo que el rey respondió que él era un rey y nunca podría ser un servidor. El anciano quiso darle una lección práctica al rey. Así que dejó caer su palo para saludar al rey y como no podía agacharse para recogerlo, el rey se inclinó de inmediato, lo recogió y se lo entregó a su amigo. Entonces el anciano dijo: “Dices que no eres un servidor, pero ahora mismo me has servido. Por lo tanto, eres mi servidor”. Todos tenemos que servirnos unos a otros en algún momento. Decir que uno no es un servidor es ignorancia. El espíritu de servicio está presente en todos, pero varía de una persona a otra dependiendo del estado de su mente. Bhagavan Sri Sathya Sai Baba. (Discurso Divino del 30 de abril de 1997).
Mensaje del día 22 de Enero del 2026
No es por medio de la realización de penitencias, peregrinaciones, japa (recitación de los nombres de Dios) ni mediante el estudio de las escrituras, que se puede cruzar el océano de la vida. Solo se puede lograr sirviendo a los piadosos (verso en sánscrito). El hombre no necesita recurrir a la realización de penitencias para alcanzar a Dios. Tampoco necesita emprender peregrinaciones para alcanzar la liberación. Entonces, ¿cómo puede cruzar el océano de la vida mundana? Sirviendo a las personas piadosas. ¿Quién tiene que servir? Todos tienen que servir a otros. Todos son servidores en este mundo. El niño es un servidor de su madre, y ella es servidora del niño. El marido es un servidor de su esposa, y ella es su servidora. El maestro es un servidor de sus alumnos, y ellos son servidores de su maestro. El gobierno es servidor de su pueblo, y el pueblo es servidor del gobierno. Desde el rey hasta el granjero, todos son solo servidores. Al observar la propia riqueza, pueden considerarse a sí mismos amos. Pero hay un solo y único amo, y ese es Dios; todos los demás son solo servidores. Bhagavan Sri Sathya Sai Baba. (Discurso Divino del 30 de abril de 1997).
Mensaje del día 21 de Enero del 2026
Cuando el individuo cumple con sus obligaciones sin falta, su familia progresará. Cuando la sociedad progresa, nosotros también progresamos. Realicen todas las acciones y prácticas espirituales teniendo en cuenta el bienestar de la sociedad. Ustedes son el espejo de la sociedad. Siempre deben pensar en el bienestar de la sociedad. Cuando los demás son felices, ustedes deben sentirse felices. Cuando los demás son infelices, ayúdenlos a ser felices. No es la circulación sanguínea ni el movimiento del cuerpo lo importante; lo importante son sus acciones. La espiritualidad no es vivir en soledad. La espiritualidad connota tener una visión ecuánime hacia todos, vivir en medio de todos y servirlos con un sentimiento de unidad (Ekatma Bhava). Muévanse en la sociedad con ecuanimidad, manteniendo la mente y el corazón centrados en Dios. Vivan con la conciencia y la visión de que todos son uno. No piensen que están separados de los demás, solo así podrán experimentar la Divinidad. Desarrollen amor por Dios y alcancen la unidad. Bhagavan Sri Sathya Sai Baba. (Discurso Divino del 26 de abril de 1997).
Mensaje del día 20 de Enero del 2026
Tomemos el ejemplo de una mansión que consta de varias habitaciones, como dormitorio, alacena, comedor, baño, cocina, etc., en la que todas estas habitaciones han sido creadas por ustedes. Cada habitación está separada de las demás por una pared. Cuando las paredes son derribadas, queda solo un gran salón. El apego al cuerpo es como la pared que separa a una habitación de la otra, y se interpone en el camino hacia la realización del Ser. Una vez derribada esta pared, tendrán consciencia del Ser infinito e inmortal. En lugar de realizar el Ser infinito e inmortal, han estado desarrollando apego al cuerpo a lo largo de varias vidas. Desarrollen desapego al menos a partir de este nacimiento. Afirman que algo es “suyo”, pero será suyo solo mientras exista su cuerpo. Después de su muerte, lo que antes reclamaban como suyo pertenecerá a otra persona. Siendo así, ¿por qué desarrollar apego por las posesiones mundanas? La vida humana se basa en el “Yo” y en lo “mío”. El “Yo” se refiere al Atma y lo “mío” se refiere a la materia. La mente se originó en el Atma, y la materia es el efecto de la mente. Una vez que conozcan la naturaleza de la mente y de la materia, conocerán todo lo demás. Bhagavan Sri Sathya Sai Baba. (Discurso Divino del 14 de enero de 2002).
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