Mahashivaratri 2026
Domingo 15 de febrero
“Recuerdo haberle dicho a una persona en Maharashtra, en mi anterior cuerpo (sariram) que hay tres tipos de devoción: el método del pájaro (vihanga), en el cual el devoto, como un pájaro que se abalanza sobre la fruta madura en el árbol, es demasiado impaciente y por la misma impaciencia que demuestra, pierde la fruta, que cae fuera de su alcance; el método del mono (markata), en el cual un mono atrae hacia sí una fruta tras otra, pero por indecisión es incapaz de escoger la que desea (el devoto vacila y cambia su mirada demasiado a menudo perdiendo así todas las oportunidades de éxito); y el método de la hormiga (pipilika), en el cual, como la hormiga que lentamente pero con firmeza camina hacia el dulce, ¡el devoto va directo, con atención indivisa hacia el Señor y es así como gana su gracia!”
Sathya Sai Baba – Mahashivaratri – 20 de Febrero de 1955
El Tryambakam Mantra (Mahamrityunjaya) es considerado uno de los mantras más auspiciosos porque está asociado con la sanación, la protección y la trascendencia de la muerte del ego. Su poder es una combinación de simbolismo profundo, vibración sonora y significado espiritual.
Adoramos a Aquel que tiene una fragancia divina, Aquel que hace poderosos y ricos a los hombres, a Rudra de los tres ojos. Como una fruta madura que se desprende de su tallo, exímeme de la muerte y no permitas que me aleje de la inmortalidad ni de la iluminación.
“El que tiene tres ojos”, es decir Rudra, que no es otro que Shiva mismo.
Proviene del verso 7.59.12 del Rig Veda (el primero de los cuatro Vedas), también aparece en el Yajurveda. Es parte del Sri Rudram, últimos versos del anuvaka 11 del Namakam.
¡Oh Divinidad Omnisciente! Te adoramos. ¡Oh Señor! Lleno de fragancias excelentes, Tú eres el que alimenta y sostiene la vida. Así como el pepino es separado del tallo cuando está maduro, libéranos de la muerte y del miedo de ésta. Concédenos el néctar de la inmortalidad.
Del Yoga Vasishtha
Aunque lo es todo, no tiene partes, aunque es omnipresente, reside en el cuerpo, disfruta sin disfrutar, es inteligencia en cada miembro. En la mente es la facultad de pensar y está en medio del “prána” y del “apána”. Habita en el corazón, en la garganta, en el velo del paladar, en el punto medio de las cejas y en la punta de la nariz. Es la realidad en los treinta y seis elementos, trasciende los estados internos y produce los sonidos interiores, trayendo a la existencia a ese pájaro nervioso de la mente. Es la realidad de lo imaginario y de lo no imaginario. Habita en todos los seres, como el aceite en las semillas. Reside en el loto del corazón (hridayam), pero también está fuera del cuerpo. Resplandece como conciencia pura y puede ser visto en todas partes inmediatamente, porque es el puro experienciar de toda experiencia, que aparentemente se desdobla en sujeto y objeto cuando aprehende los objetos de tales experiencias. Yoga Vasishtha pág 365
Audio para su aprendizaje
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y su versión más lenta:
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