Mensajes del día
Mensaje del día 29 de Enero del 2025
El hombre tiene miedo de indagar en su propia verdad, no sea que sus opiniones y actitudes preferidas resulten huecas y peligrosas. Como resultado, sus acciones y pensamientos siguen caminos inquietantes y discordantes. ¿Qué es exactamente la Verdad? ¿Es la descripción de una «cosa vista» tal como uno la ha visto, sin exageración ni subestimación? No. ¿O es la narración de un incidente con las mismas palabras con las que uno lo ha oído narrar? No. La verdad eleva, sostiene ideales, inspira al individuo y a la sociedad. Es la luz que ilumina el camino del hombre hacia Dios. Una vida inspirada por la Verdad permitirá al hombre vivir como hombre, no degradándose a la condición de una especie inferior. Desde que amanece hasta que anochece, desde que se despierta hasta que se duerme, si se dedica a sus propios asuntos, ¿es esa una vida inspirada por la Verdad? No. Mediante sus buenos pensamientos traducidos en buenas palabras y manifestados como buenas obras, el hombre debe promover la Verdad en la sociedad y demostrar su utilidad. Él es la imagen de Dios. Debe ser consciente de la imagen de Dios que también brilla en la sociedad. Bhagavan Sri Sathya Sai Baba. (Discurso Divino del 8 de diciembre de 1979).
Mensaje del día 28 de Enero del 2025
La desafortunada situación en la que se encuentra el hombre hoy en día, es que no reconoce los poderes que hay en su interior ni desarrolla respeto por ellos. Va tras lo externo, atraído por las formas físicas. La relación entre lo material y lo sutil debe ser comprendida. El remedio para los males del hombre está contenido dentro de él mismo. Sin embargo, el hombre busca remedios afuera. He aquí una ilustración de lo que ocurre en el mundo. Un hotel está ubicado al lado de una farmacia. Cuando a un empleado del hotel le duele la cabeza, va a la farmacia vecina para obtener una píldora que le cure el dolor. Cuando al encargado de la farmacia le duele la cabeza, va al hotel a tomar una taza de café para curarse, en lugar de tomar una de sus propias píldoras. Del mismo modo, en la actualidad, la gente tiende a ignorar la divinidad presente en su interior, pero anhela muchos objetos externos. No es necesario ir en busca de lo Divino. Los hombres deben desarrollar una fe firme en la Divinidad dentro de ellos. Todo lo que se necesita es volver la visión hacia adentro para experimentar la Divinidad interior. Bhagavan Sri Sathya Sai Baba. (Discurso Divino del 9 de octubre de 1994).
Mensaje del día 27 de Enero del 2025
En el lago transparente y puro, dentro del corazón del hombre, el loto del anhelo Divino está floreciendo; en lugar de ofrecer dicha flor a los pies de Dios, ustedes intentan la farsa de colocar allí flores que se marchitan, frutos que se pudren, y hojas que se secan. Ofrezcan el corazón con el que Dios los ha dotado, ¡lleno de adoración y amor! Su anandha es mi ahara (su dicha es mi alimento), entonces, cultívenla. Solo crece cuando ustedes meditan en la fuente de anandha, la meta de anandha, es decir, Dios. Sita fue recluida por el cruel rey Ravana en el jardín más hermoso de Lanka, llamado Ashokavana (el bosque sin tristeza). Los macizos de flores, el césped y la vegetación, los árboles y enredaderas, los bosquecillos y las arboledas eran muy agradables a la vista y refrescantes para la mente. Pero, Sita no se alegraba. Sólo encontraba en ellos, la vacua vanidad, la lujuria por el poder y el placer infame. Sin embargo, Sita sintió el verdadero anandha cuando un mono poco atractivo comenzó a repetir el nombre de Rama, desde una rama del árbol bajo el cual estaba sentada. Ese nombre era para ella la fuente de la alegría inagotable. Bhagavan Sri Sathya Sai Baba. ( Discurso Divino del 23 de abril de 1967).
Mensaje del día 26 de Enero del 2025
El cuerpo humano es valioso. Actualmente, el hombre no es consciente de lo que le debe al cuerpo. El cuerpo, que está compuesto por los cinco elementos, que le ha sido dado para comprender su verdadera naturaleza, para reconocer la verdad acerca de su espíritu inmortal, y para experimentar la eternidad dentro de él, está siendo usado para el disfrute de placeres físicos. El cuerpo seguramente no ha sido dado para este propósito. El cuerpo es un Kshethra (santuario). El Morador es el Kshethrajna (Conocedor). La relación es la de shareera (cuerpo) y shareeri (morador interno). En lugar de reconocer esta relación integral, el hombre se preocupa solamente del cuerpo y busca realizar lo Divino. ¿Cómo es esto posible? El primer requisito es que el hombre adquiera la firme convicción de que lo Divino mora en su corazón. No hay necesidad de buscar a la Divinidad en otra parte. No hay necesidad de ir a la selva y llevar una vida austera para experimentar a la Divinidad que está dentro de cada uno. Cuando el hombre vuelve su visión hacia lo interno, puede experimentar la dicha eterna.
Bhagavan Sri Sathya Sai Baba. (Divino Discurso del 9 de octubre de 1994).
Mensaje del día 25 de Enero del 2025
Ustedes han andado a lo ancho y a lo largo, pero han abandonado su hogar. Echan una mirada a las estrellas en el espacio, pero mantienen su cielo interior inexplorado. Se fijan en la vida de los demás y buscan sus faltas, y hablan mal de ellos; pero, no se ocupan de observar los propios pensamientos, acciones y emociones, y juzgar si estas son buenas o malas. Las faltas que ven en los demás son solo las proyecciones de las suyas; el bien que ven en los demás es solo el reflejo de su propia bondad. Solo a través de la meditación pueden cultivar una buena visión, el gusto por la buena escucha, los buenos pensamientos y las buenas acciones. Por medio de la meditación, ustedes se sumergen en la idea de la universalidad y la omnipotencia de Dios. En su experiencia cotidiana ¿acaso una preocupación mayor no elimina una menor y hace que la olviden? Cuando llenen su mente con la idea de Dios y lo anhelen, y lo extrañen amargamente, todos los deseos y desilusiones menores, incluso sus logros, empalidecerán hasta esfumarse. Se olvidarán de todos; estarán sumergidos en el torrente del anhelo divino y muy pronto, en el océano de la bienaventuranza divina. Bhagavan Sri Sathya Sai Baba. (Discurso divino del 23 de abril de 1967).
Mensaje del día 24 de Enero del 2025
Es posible que ustedes no tengan la oportunidad de participar en un proyecto de servicio gigantesco, a través del cual se beneficien millones; pueden levantar un cordero rengo por sobre un escalón, dirigir a un niño ciego para cruzar una avenida transitada. Esas también son acciones de adoración. Se puede conseguir una copia del Gita por 25 paisas; una novela pueril puede costar diez rupias. ¿Cuál es más valiosa? ¿Cuál puede transmutar el metal común en oro? Seva (el servicio) es más fructífero que japa, dhyana, yajna y yaga., lo cual Yo, por lo común, recomiendo para los aspirantes espirituales. Ya que sirve a dos propósitos: la extinción del ego, y la consecución de ananda (la felicidad). Cuando alguien sentado a su lado, está sumergido en la pena; ¿pueden estar felices? No. Si escuchan un bebé llorar desgarradoramente, se les llenarán los ojos de lágrimas por compasión. ¿Por qué? Existe un vínculo invisible entre los dos. Solo el hombre posee esta cualidad de la emtatía, solo él puede estar feliz si los demás están felices, y estar triste cuando los demás son infelices. Es por esto que no tiene igual en la creación, está en el pináculo del progreso animal. Solo el hombre es capaz del seva; ese es su esplendor especial, su habilidad única. Bhagvan Sri Sathya Sai Baba. (Discurso Divino del 4 de marzo de 1970).
Mensaje del día 23 de Enero del 2025
¡Encarnaciones del amor divino! Desde los tiempos más remotos, los hombre se han concentrado en la búsqueda de Dios. Las preguntas tales como: "¿Quién es Dios?" y "Como se puede alcanzar a Dios?", no son nuevas. Han estado allí desde los primeros tiempos y han agitado a la humanidad sin cesar. Algunos yoguis, que comprendieron la naturaleza de la Divinidad y sintieron que el propósito de la vida humana es buscar a la Divinidad, emprendieron distintos ejercicios espirituales para descubrir cómo alcanzar dicho objetivo. El propósito de la vida humana es realizar a la Divinidad. En este contexto, la vida humana se convierte en la más excepcional entre la de todos los seres vivos. Reconociendo esta verdad, los antiguos sabios siguieron distintas clases de penitencias para experimentar a Dios. Sintiendo que la tarea estaba más allá de sus posibilidades, algunos abandonaron la búsqueda a la mitad. Otros, reconociendo que este era el único propósito de la vida humana, perseveraron en sus esfuerzos con determinación. Cuando el hombre pone su corazón para alcanzar algo, no hay nada imposible para él. Bhagavan Sri Sathya Sai Baba. (Divino Discurso del 9 de octubre de 1994).
Mensaje del día 22 de Enero del 2025
Confíen en el Shiva (Dios) dentro suyo, no en el shava (cadáver) que el cuerpo es sin Él. Con cada respiración, atraigan Su gloria hacia su interiror; con cada respiración, exhalen todo aquello que la reduzca. Saturen su pensamiento, palabra y acción con la Divinidad. Luego, pueden conquistar a la muerte, y volverse inmortales. Reciten el nombre de Shiva y sálvense a sí mismos. Ustedes son verdaderamente la encarnación de la verdad, la bondad y la belleza. Pero han perdido la llave que les ayuda a abrir las fuentes. Dicha llave se encuentra en el reino de la consciencia; pero al igual que la anciana que ha perdido la aguja en su oscura choza, y la busca bajo la lámpara de la calle, porque como dice ella, había un parche de luz allí debajo, el hombre lo busca en la región de los objetos materiales del mundo exterior. Es para persuadirlos de que se comprometan en el Namasmarana, (la recordación del nombre de Dios), que Yo mismo concluyo Mis discursos cantando unas pocas namavalis (secuencia de nombres divinos). Bhagavan Sri Sathya Sai Baba. (Divino Discurso del 29 de marzo de 1968).
Mensaje del día 21 de Enero del 2025
Dios no está lejos de ustedes, ni en un lugar distante. Está dentro suyo, en su altar interior. El hombre sufre porque es incapaz de descubrirlo allí, y obtener paz y alegría de ese descubrimiento. Un dhobi, que estaba de pie hasta las rodillas en un río caudaloso, lavando la ropa en él, murió de sed, porque no se dio cuenta de que el agua que da la vida estaba a su alcance. Sólo tenía que agacharse y beber. Tal es la historia del hombre. Corre de un lado a otro con prisa desesperada, para buscar a Dios fuera de él y muere decepcionado y angustiado, sin alcanzar la meta; sólo para nacer de nuevo. Por supuesto, hay que estar en el mundo, pero no hay que ser de él. La atención debe fijarse en Dios, en el Dios interior. En Karnathaka, hay una danza llamada Karaga. La persona central de esta danza lleva muchas vasijas en la cabeza, una sobre otra, y se mueve en procesión, siguiendo el ritmo de la música; también canta entonado con el resto y al ritmo del tambor. Todo el tiempo, su atención se centra en equilibrar la torre de vasijas sobre su cabeza. Así, también, el hombre debe mantener la meta de la realización de Dios ante él, mientras está ocupado en la procesión ruidosa e hilarante de la vida. Bhagavan Sri Sathya Sai Baba. (Discurso Divino, 1 de enero de 1967).
Mensaje del día 20 de Enero del 2025
El hombre es un aspecto de la Consciencia Cósmica. Lamentablemente, debido a que el hombre dirige su amor hacia objetos mundanos, es incapaz de reconocer su propia divinidad. Su mente se contamina por la relación con el mundo exterior. Como resultado, incluso su amor resulta manchado y su mente se hace incapaz de apreciar la bella forma del Señor. Solo cuando dirige su amor hacia Dios podrá el hombre experimentar a la Divinidad en su interior. En la superficie agitada de un estanque, el reflejo de la luna es ondulado, pero sobre una superficie serena, el reflejo de la luna es claro y estable. En un estanque barroso, el reflejo de la luna es opaco; de la misma manera, en el lago de la vida humana, si esta es confusa y caprichosa, también su amor resulta distorsionado. Cuando la mente es pura, desinteresada y estable, la Divinidad aparece en toda Su pureza y plenitud. Sin embargo, debido a la contaminación de la mente por la obsesión con múltiples objetos externos, hoy el hombre es incapaz de experimentar a la Divinidad, que es omnipresente y está igualmente en él.
- Bhagavan Sri Sathya Sai Baba (Divino Dicurso, 6 de enero de 1989)
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