En el día de Easwaramma, recordamos con profundo amor y gratitud a la madre de Sri Sathya Sai Baba, cuya vida fue ejemplo de devoción, sencillez y servicio desinteresado. Easwaramma no solo fue un pilar fundamental en la infancia de Bhagawan, sino también una fuente de inspiración para millones de devotos en todo el mundo, enseñándonos que el amor puro de una madre puede transformarse en servicio a toda la humanidad.
En este día especial, renovamos nuestro compromiso con los valores que ella encarnó: humildad, entrega y compasión. Que su legado nos impulse a servir con amor, viendo en cada acción una oportunidad para honrar lo divino en todos.

“Hoy estamos celebrando el día de Eswaramma para difundir la gloria de la maternidad. El mundo está sostenido por las oraciones de las madres. Las oraciones de las mujeres son más poderosa que miles de oraciones de los hombres, porque las mujeres son puras y tiernas de corazón. Nunca causes desplacer a tu madre. Nunca hieras sus sentimientos. Así Dios los ayudará en todos sus esfuerzos”
Sathya Sai Baba. Divino discurso, 6 de mayo de 2001
Discurso completo: https://saibabadice.org/34/8.htm
“El poder de la maternidad es indescriptible. Es la observancia perfecta y la estricta adherencia a los valores morales de las madres lo que se manifiesta en sus hijos. Ellas (las madres) pueden ser analfabetas. Su grandeza no depende de su capacidad de leer y escribir. Fueron las virtudes analfabetas de Ishvaramma las que han traído esta grandeza de nombre y fama de Puttaparti. Es de lamentar que Ishvaramma haya sido olvidada mientras su hijo es alabado. Sin Ishvaramma, ¿cómo podría haber ese poder tan fenomenal? Nunca descuiden a sus padres.”
Sathya Sai Baba. Divino discurso, 23 de noviembre de 2003
Discurso completo: https://share.google/n8VQyjAqInKAQfR2t
“Easwaramma también tuvo un fin así de sagrado. Ella solía seguir a Swami a donde quiera que El fuera. Ella vino a Brindavan para asistir al Curso de Verano. Se sentía muy feliz viendo tantos estudiantes. Hasta les servía agua durante su almuerzo. Ella solía decir, “Es debido a Swami que podemos ver un evento tan grande.” Un día, el desayuno había sido servido a los estudiantes como de costumbre. Easwaramma también tomó su desayuno.
Venkamma, que solía cuidar de ella, estaba a su lado en ese momento. Easwaramma estaba triturando nuez de betel en un mortero. Swami podía oír el sonido desde arriba. De repente, ella gritó, “Swami, Swami, Swami”. Swami le dijo, “Ya voy, Ya voy.” Bajé inmediatamente y ella expiró su último aliento. Ella no tuvo ningún sufrimiento en absoluto, ni siquiera un leve dolor de cabeza. Sus vidas fueron santificadas ya que habían sido seleccionados por Swami. “
Sathya Sai Baba. Divino discurso, 20 de octubre de 2002
Discurso completo: https://share.google/bfTOdMTjHqLS9XAUR