Del 30 de octubre al 1 de noviembre, cerca de 70 participantes de Argentina y Bolivia nos reunimos en Noccan Kani para compartir nuestro Encuentro Nacional bajo el lema “La Rendición”. Fueron días de profunda devoción, reflexión y hermandad, en los que las enseñanzas de Sri Sathya Sai Baba nos invitaron a abrir el corazón y profundizar en el camino del amor y la entrega.
Un encuentro que nos invitó a abrir el corazón, fortalecer nuestros lazos y seguir transitando juntos el camino del amor y la entrega.

Cuando los umbrales de octubre cedieron el paso a noviembre, el cielo y la tierra se fundieron en un abrazo eterno. Cerca de 70 almas de la Organización Internacional Sri Sathya Sai de Argentina nos sumergimos en el océano de la devoción en Noccan Kani, Recreo, Santa Fe, viviendo la gracia absoluta de un encuentro de amor puro, un instante sin tiempo donde los corazones latieron al unísono con el latido cósmico.
El Consejo Nacional, con infinito amor y a Sus Divinos Pies de Loto, trabajó durante meses el programa para este encuentro, el que se desplegó como una ofrenda a Sai residente en cada uno de los corazones. En esta sagrada oportunidad, pudimos sentirnos bendecidos con la presencia del Coordinador de la Región 23, Alejandro Gana, y por Leonardo Gutter, miembro del Consejo de Prashanti. Para cada uno de los presentes, sus asistencias representaron un alto honor y un faro de inspiración.
El llamado congregó a la gran familia espiritual desde los más diversos puntos de nuestro vasto país: almas peregrinas llegaron desde Salta, Tucumán, San Luis, Mendoza y Buenos Aires, uniendo sus latidos a los de los devotos de Córdoba, Santa Fe y Rosario. A este mapa de amor se unió también el latido transfronterizo de una devota que viajó especialmente desde la hermana República de Bolivia, transformando las distancias geográficas en un único territorio de amor incondicional.
Movidos por el profundo anhelo de servir mejor, cada espacio fue cuidado como una caricia a Sus Pies. El llamado sagrado fue “La Rendición”.
Inspirados por el néctar del Gita Vahini y las eternas palabras de Sai, el sendero de la entrega se desplegó en tres momentos de profunda transmutación interior:
El Desaliento:
Bajo la amorosa guía de las devotas de Santa Fe, entramos en el espacio sagrado del discernimiento, reconociendo las sombras que nublan el caminar.
Los Obstáculos para la Rendición:
Coordinado por los devotos de Rosario, desnudamos las barreras del ego que impiden la entrega total al Amado.
La Promesa del Gita:
De la mano del equipo del Área de Educación, el taller coronó el encuentro recordándonos la eterna alianza y el refugio divino en Sai.
En cada una de estas estaciones de luz, volcamos el alma en papel, escribiendo cartas íntimas a Sai que luego fueron ofrendadas al altar en momentos de una devoción conmovedora.
En cada momento del día, adoramos a Swami con mantras, plegarias, cantos devocionales y bhajans que iban purificando nuestras mentes y corazones hasta llegar a ver sólo amor en todos. La entonación de los gayatris a Sai en los tres momentos del día nos impregnó de Su Divina energía, disminuyendo la distancia entre Él y nosotros, y transformando la jornada en una meditación continua.
Nos llena de alegría el haber recibido en la concurrencia a 7 devotas nuevas, cuyo brillo en sus ojos nos reveló Su amor, renovando la frescura de la fe en nuestra gran Sai familia.
La sabiduría se hizo luz a través de nuestro hermano Leonardo Gutter, miembro del Consejo de Prashanti -creado por Swami en el año 2003 con el propósito de supervisar la Organización Internacional Sri Sathya Sai-. Sus palabras encendieron en nuestras miradas el brillo sagrado de los bienaventurados, ese destello de quienes han contemplado el rostro del Señor y se saben amados por Él.
En este marco de profunda instrucción, se abrió un portal de sagrado conocimiento para recordar los cimientos de la Obra de Swami. Con reverencia y claridad, se rememoró la historia y el nacimiento de la Organización Sai en la década de los sesenta, comprendiendo la profunda razón de Su Divina Voluntad al delinear un ala para la India (la Organización Sai de India) y otra para los devotos extranjeros (la Organización Sai Internacional). Esta sagrada distinción no fue más que un acto de Su infinito Amor para guiar a cada cultura según sus necesidades espirituales, disipando toda confusión y unificando el propósito Divino de Su misión bajo un solo faro de Verdad.
Al mismo tiempo, las nuevas generaciones recibieron Su bendición: la flamante Coordinadora Nacional de Educación tejió un espacio paralelo de educación espiritual, un capullo de luz para dos incipientes devotas de 13 y 15 años, sembrando el legado divino en los corazones del mañana.
El sustento sagrado de este encuentro nació de la devoción pura hecha alimento. Agradecemos con el corazón a las devotas que nos han cocinado con un amor infinito y con el contento despierto.
El universo entero conspiró para este milagro: la presencia dorada del sol custodió los días en Noccan Kani, testificando las maravillas divinas que la Gracia derramaba segundo a segundo.
El clímax de esta entrega llegó al finalizar el inolvidable encuentro nacional. Entre el éxtasis de los cantos y bhajans, ofrecimos al fuego sagrado tanto las cartas de amor como “la maleta” que cargaba con todos los pesos emocionales y mentales que nos impedían entregarnos. En las llamas sagradas, las cargas se hicieron humo y las almas quedaron libres, disueltas en el amor de Sai y portando una antorcha que jamás se apagará.
Nuestra gratitud a Sai y a todos los que concurrieron a Su llamado es inmensa.











